Los conocimientos ginecológicos de los antiguos egipcios recogidos en los papiros medicos atestiguan el uso de  métodos anticonceptivos exclusivamente femeninos. El Papiro Ebers recoge un remedio oara que una mujer deje de concebir durante uno, dos o tres años: “moler una medida de puntas de acacia y dátiles. Mezclarlo con miel.  Impregnar un tapon  e introducir en la vagina”. El Papiro de Kahun aporta otro metodo: “mezclar leche agria con excremento de cocodrilo o natron y miel”. Aunque a nuestros ojos estos metodos puedan parecer poco efectivos o antihigienicos, lo cierto es que las hojas de acacia contienen goma arabiga, que actua como espermicida. Del mismo modo, los excrementos de animal o la miel pueden haber constituido metodos de barrerra del esperma. Tambien se usaban metodos naturales y menos agresivos, como la prolongacion del periodo de lactancia durante dos o tres años para, de este modo, evitar o espaciar los embarazos.