De bacterias a monos pasando por ratones, gatos y perros (en vuelos distintos por si las moscas). La colección de animales que han volado al espacio es mucho mas amplia de lo que pensamos.


Volar al espacio y mantenerse vivo una vez que se llega a órbita implicaba resolver algunos problemas al límite de la tecnología de mediados del siglo XX. Por ello no es extraño que muchos países decidieses enviar primero animales para probar sus equipos  antes de intentarlo con seres humanos. Lo sorprendente es la variedad de animales y los grandes riesgos, muchas veces mortales, a los que fueron expuestos. Ninguna agencia espacial se atrevería a repetirlo ahora y enfrentarse a la publicidad negativa.

Los más conocidos son los animales que “simulaban” ser tripulantes de una cápsula espacial. Inicialmente los norteamericanos eligieron los monos y los soviéticos los perros. Alrededor de  una veintena de  perros y media docena de  monos volaron sobre los primeros cohetes sin llegar a órbita.  Dos de los monos y al menos cuatro perros perdieron la vida por fallos en las cápsulas o porque el diseño no permitía recuperarlos con vida.

Mas tarde llegaron los vuelos orbítales como el de la perra Laika. Una herramienta de propaganda que no pudo ocultar que la cápsula no estaba diseñada para permitir el regreso a la Tierra. Y, aunque se esperaba que viviese  unos días hasta terminar su reserva de oxigeno, murió a las pocas horas por el estrés y el exceso de temperatura. Otra decena de perros volaron posteriormente y dos de ellos murieron al desintegrarse la cápsula que los traía de regreso.  Gordo, un pequeño mono lanzado como respuesta  por los norteamericanos se ahogó al fallar el paracaídas de su cápsula.

Nada de esto impidió que otras potencias menores siguieran su camino. Francia lo intentó con diversos animales desde  ratones a monos  aunque destaco por ser la única en utilizar gatos en dos misiones. En la primera  el gato Félix logro regresar sano y salvo, un segundo gato cuyo nombre no he podido localizar murió por su fallo técnico en el segundo lanzamiento.  China también realizo numerosas misiones con diversos animales pero hay poca información al respecto

Para concluir son innumerables los diversos pequeños animales que se han utilizado para experimentos en el espacio. Desde tortugas a arañas, de moscas y peces pasando por cucarachas o conejos. En este caso la mayoría son experimentos médicos con muchas aplicaciones terrestres porque amplían nuestros conocimientos todo tipo de procesos biológicos  como el crecimiento de los huesos.

Sigo siendo un firme partidario de los vuelos espaciales y, evidentemente, muchos más animales han sido sacrificados en otras investigaciones. Sin embargo,  no puedo evitar pensar que detrás de los ensayos estaban  las prisas de los políticos y no la seguridad de los astronautas. Habría sido mejor ir más lentamente y perfeccionar la tecnología antes de realizar estos ensayos. Incluso es posible que hubiéramos logrado llegar más lejos. Naturalmente solo es una opinión personal,  la NASA no esta de acuerdo.