septiembre 2008


Lilí Alvarez (1905-1998) fue la primera tenista española conocida en Europa por sus éxitos deportivos. Quedó tres veces semifinalista en Roland Garros y durante tres años consecutivos disputó la final de Wimbledon. Su proverbial ingenio  tambien traspasó fronteras. Una vez en que coincidió con el mariscal Foch, este le confesó: “Nunca me atrevería a proponerle un partido de tenis, señorita”. A lo que ella respondió: “No se preocupe, mariscal. Yo tampoco le declararía a usted la guerra”.

Leido en Historia y Vida.

Los cometas se han parecido siempre a las personas asustadas.

En primer lugar, no parecen seguir las normas. Los demás cuerpos celestes -las estrellas, el sol, la luna, los planetas- se mueven de una forma regular y ordenada.

Las estrellas son particularmente puntuales, ya que todas dan vueltas en el cielo con un movimiento uniforme y regular que no cambia. Y mientras se mueven, la posición relativa que tienen entre si tampoco varia.

El sol y la luna no son tan uniformes. A medida que discurre el año, la altura que alcanza el sol al mediodía es mayor o menor, y la luna cambia de forma noche a noche. Los planetas cambian de velocidad y hasta de dirección a medida que pasa el tiempo. Estos cambios, sin embargo, son constantes. Pueden calcularse y se puede predecir la posición que tendrán en el futuro estos cuerpos celestes.

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Desde la Tierra sólo vemos la capa exterior. Se llama fotosfera y tiene una temperatura de unos 6.000 ºC, con zonas más frías (4.000 ºC) que llamamos manchas solares. El Sol es una bola que puede dividirse en capas concéntricas. De dentro a fuera son:

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Ha caido una de las creencias mas extendidas acerca de los antiguos mayas de Mexico: las víctimas de los sacrificios humanos que se celebraban en los cenotes, unas cavernas subterraneas llenas de agua, no eran doncellas virgenes, sino niños y hombres jovenes. El arqueologo Guillermo de Anda, de la universidad autonoma de Yucatán, ha estudiado los huesos de 127 esqueletos descubiertos en el fondo del cenote sagrado de Chichén Itzá y sus resultados son concluyentes: el 80% corresponde a niños de entre 3 y 11 años, y el 20% restante a hombres adultos. El objetivo de los sacrificios era pedir lluvia y campos fertiles a Chaac, el dios de la lluvia. Segun De Anda, “los sacerdotes mayas creian que los dioses preferian cosas pequeñas”. A Chaac, por ejemplo, se le representaba acompañado de cuatro ayudantes diminutos, por lo que los sacerdotes utilizaban a niños para comunicarse directamente con el dios. El arqueologo ha señalado que solian arrojar a los niños vivos como ofrenda, aunque a algunos los despellejaban y desmembraban antes. Hasta ahora se creia que los sacrificados eran doncellas virgenes porque los restos hallados estaban adornados con joyas de jade.