Los cometas se han parecido siempre a las personas asustadas.

En primer lugar, no parecen seguir las normas. Los demás cuerpos celestes -las estrellas, el sol, la luna, los planetas- se mueven de una forma regular y ordenada.

Las estrellas son particularmente puntuales, ya que todas dan vueltas en el cielo con un movimiento uniforme y regular que no cambia. Y mientras se mueven, la posición relativa que tienen entre si tampoco varia.

El sol y la luna no son tan uniformes. A medida que discurre el año, la altura que alcanza el sol al mediodía es mayor o menor, y la luna cambia de forma noche a noche. Los planetas cambian de velocidad y hasta de dirección a medida que pasa el tiempo. Estos cambios, sin embargo, son constantes. Pueden calcularse y se puede predecir la posición que tendrán en el futuro estos cuerpos celestes.

No ocurre lo mismo  con los cometas. Un cometa oscuro aparece en el cielo sin avisar. Durante un tiempo ira aumentando su brillo gradualmente, luego ira oscureciéndose y al final desaparecerá. Puede ocurrir que no aparezca otro cometa durante cincuenta años o mas, o bien puede aparecer al año siguiente. Los antiguos astrónomos, que sabían calcular el movimiento de los demás objetos del cielo, se sentían impotente respecto de los cometas. Eran incapaces de decir cuando aparecería uno, en que parte del cielo lo haría y durante cuanto tiempos seria visible.

Esto era importante porque los antiguos creían que se podía predecir el futuro por la posición del sol, la luna y los demás planetas respecto del telón de fondo de las estrellas. La forma de estas posiciones cambaba noche a noche y de año en año, y se creia que esto componía un código que los sabios podían interpretar y descifrar para aviso de los seres humanos. (Esta creencia, totalmente falsa por cierto, se llamó “astrología” y todavía influye en muchas personas supersticiosas.)

Los cometas, puesto que aparecían de la manera mas inesperada, se interpretaban como advertencia de que iba a ocurrir algo desacostumbrado. Para la mayoria, “algo desacostumbrado” equivale a desastre, de modo que la vista de un cometa provocaba espanto.

A esto contribuía la forma de los cometas. El sol es un disco resplandeciente. La luna tiene varias formas, pero la mitad como mínimo de su perímetro es siempre un semicírculo. Los demás cuerpos son puntos luminosos. Un cometa, sin embargo, es un disco luminoso de niebla que por un lado se prolonga en una tenue y ligera curva de bruma, semejante a una cola larga o a una cabellera que ondease al viento. “Peludo” o “cabelludo” se dice en griego kométes, y de aquí, a través del latín, es de donde procede nuestra palabra cometa.

En la Antigüedad, una forma de manifestar dolor por una desgracia era que las mujeres se soltasen el pelo: de este modo daban a entender que estaban demasiado apenadas para cuidarse de él. Entonces era fácil identificar a un cometa con una mujer gritando y quejándose, con el pelo ondeando al viento. ¿Y qué otra cosa podía significar su aparición, sino que se avecinaba un desastre, palabra que etimologicamnte significa “tener mala estrella”?

Una vez que se creyó que los cometas eran signos de desastre, se imaginó que la cola tenia la forma de una espada y que el disco neblinoso era una cabeza cortada. Los autores competían entre si por dar las descripciones mas fantasiosas y asi aumentaban el miedo a los cometas.

Cuando aparecía un cometa se tomaba nota del año y luego se describían los acontecimientos terribles que ocurrían poco después. Esto se consideraba una “prueba” de que los cometas anunciaban catástrofes. Como es lógico, había acontecimientos terribles todos los años, apareciesen cometas o no, de manera que allí no habia pruebas de nada.

Por ejemplo, en 44 a. de C. se detecto la presencia de un cometa y esto se relaciono con el asesinato de Julio Cesar, que había ocurrido el mismo año. También en 11 a. de C. se vio un cometa y se creyo que tenia algo que ver con la muerte de Marco Agripa, un general romano favorito del emperador Augusto, acaecida un año antes. Otro cometa que se vio en 837 d. de C. se creyó que tenia que había anunciado la muerte del emperador Luis el Piadoso, acontecida tres años después. Aunque no siempre anunciaban la muerte de grandes dirigentes, pues también se relacionaban con la guerra. De un cometa visto en 1066 d. de C. se creyó que estaba en relación con la conquista de Inglaterra por Guillermo el Conquistador, acaecida poco después aquel mismo año. Y otro, visto en 1456, se consideró una critica celestial a la caída de Constantinopla ante los turcos en 1453.

Como se puede suponer, cualquier cometa visto en cualquier epoca puede considerarse signo de catastrofe con solo consultar en los libros de historia lo ocurrido unos años antes y después. Tampoco parecia advertirse que los cometas podían significar lo mismo cosas buenas que cosas malas. La conquista de Inglaterra fue un buen acontecimiento para los normandos y la caída de Constantinopla fue otro tanto para los turcos.

En los siglos anteriores a la invención del telescopio se registro la aparición de unos 900 cometas, fueron extrañamente abundantes entre 1400 y 1600. En estos dos siglos se detecto aproximadamente una veintena de cometas muy brillantes y, como eta de esperar, fue una época particularmente turbulenta. Los turcos se apoderaron de todo el sureste de Europa y en cierto momento llegaron a penetrar hasta Viena, a la que pusieron sitio. La reforma protestante partió en dos la cristiandad y se dio comienzo a un circulo vicioso de “guerras de religión”. Todos aquellos cometas tuvieron que parecer muy sintomáticos a los habitantes de la Europa occidental.

Había, como es logico, una minoria que luchaba contra aquel miedo a los cometas, argumentando que nada tenian que ver con los sucesos de la Tierra y que no eran mas que fenomenos naturales. Estas opiniones no tuvieron la menos influencia, sin embargo cada vez que aparecia un nuevo cometa levantaba oleadas de libros que contaban los horrores que ellos predecian; estas opiniones se aceptaban tanto mas cuanto que eran novelescas y morbosas. A consecuencia de ello ningun europeo se dedico a observar los cometas cientificamente durante la Antigüedad y la Edad Media. La unica reaccion que suscitaban era de horror y expectativa de algun desastre.